05 diciembre 2015

Siempre un vestido negro

Despliega esa altivez de quien se sabe ajeno a las tendencias, pero a la vez capaz de hacerlas suyas y modelarlas bajo su aparente sencillez. Nuestro vestido negro posee la arrogancia de saberse eterno y, desde que Coco Chanel ideara el petit robe noir como la expresión más sencilla de un vestido, haber sido el protagonista absoluto de innumerables ocasiones en las que siempre ha estado perfecto.

El vestido negro recupera las siluetas más clásicas con tejidos como la lana, el terciopelo o el cuero para dibujar una mujer poderosa, con un sofisticado romanticismo nada añejo. Se torna insinuante y misterioso, como las damas de una novela gótica, para envolver gasas, transparencias o encajes. Este color poético y misterioso nos permite acompañarlo con pinceladas de cualquier color: detalles de plumas, aplicaciones de estrellas o pájaros...e iluminarlo con cualquier complemento.

Nuestro eterno vestido negro ha sido el protagonista de innumerables ocasiones en la que siempre ha estado perfecto, intenta imaginar una situación o un momento del día en el que no puedas llevarlo, siempre ha estado ahí, presente en nuestros recuerdos más bonitos...y más tristes.


Cortana (sobre ilustración de Jessica Durrant)
2nd skin co. (sobre ilustración de Jessica Durrant)

Dolce&Gabbana  (sobre ilustración de Jessica Durrant)

Saint Laurent  (sobre ilustración de Jessica Durrant)
Amaya Arzuaga (sobre ilustración de Jessica Durrant)
Gucci  (sobre ilustración de Jessica Durrant)

Maison Margiela (sobre ilustración de Jessica Durrant)
Bimba&Lola (sobre ilustración de Jessica Durrant)

Zadig&Voltaire (sobre ilustración de Jessica Durrant)

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